Experiencia en Braccialieri con cena Dodici Zappe

|Belén de Juan
Experiencia en Braccialieri

No siempre sabes cuándo va a pasar. Estás en mitad de una ruta por Sicilia, cambias un poco el plan, reservas un sitio que tenías guardado desde hace semanas… y de repente, todo encaja.

Así fue con Braccialieri.

Llevábamos varios días moviéndonos por Sicilia oriental — Catania, el Etna, Taormina — con el ritmo que tiene una ruta cuando quieres ver mucho en poco tiempo. Y llegamos a la zona de Noto con ganas de bajar el ritmo, de que un día no tuviera agenda. Braccialieri era ese día.


Cómo llegar y qué esperar al entrar

 

Braccialieri está a dos kilómetros del centro de Noto, en dirección sureste, en medio de un olivar con árboles que llevan aquí mucho más tiempo que cualquier edificio de los alrededores. La carretera que lleva hasta la finca pasa entre campos de piedra blanca y olivos, y hay un momento, justo antes de ver la entrada, en que entiendes que lo que te espera no va a ser un hotel convencional.

La primera imagen que te llega es la piscina. El damero rojo y blanco, inspirado en los carros tradicionales sicilianos, en medio del verde del olivar. No es sutil, y no pretende serlo. Es una declaración de intenciones: aquí el diseño no decora, participa.

La familia Cancemi lleva generaciones en esta tierra. Peppe, Tonio, Valentina y Chiara transformaron lo que era una antigua finca olivarera del siglo XIX en algo que es difícil de definir con una sola palabra. No es un hotel al uso, no es un agroturismo en el sentido clásico. Es más bien un sitio donde la Sicilia rural y la estética contemporánea hablan el mismo idioma, sin que ninguna de las dos gane a la otra.

Foto de Noto por la noche


La finca: los espacios que hay que ver aunque no te alojes

 

Aunque vayas solo a cenar — que es una opción perfectamente válida y que recomendamos — merece la pena llegar con tiempo para recorrer los espacios de la finca antes de que caiga la noche.

El Braccialieri Café es la primera parada. Está rodeado de buganvillas y plantas típicas sicilianas, con una carta de cócteles hechos con producto local que son mucho más serios de lo que el ambiente informal sugiere. Pide algo, siéntate fuera y observa cómo cambia la luz sobre el olivar a medida que el sol baja. Es uno de esos momentos que no están en ninguna agenda pero que luego recuerdas.

El huerto ecológico — la Orto Bio Pizzuta — es el corazón invisible de todo lo que pasa en la cocina. Tomates, berenjenas, calabacines, hierbas aromáticas, variedades locales antiguas cultivadas con métodos ecológicos. El chef Francesco Giura lo visita antes de cada servicio para decidir qué entra en el menú del día. No es un detalle de marketing: es literalmente cómo funciona la cocina aquí.

Y luego están los eco glampings, dispersos entre los olivos como si hubieran crecido solos. Cabañas independientes de color verde salvia, cada una con veranda privada y vistas entre el mar y las colinas del Val di Noto. Si tienes oportunidad de quedarte a dormir, la Suite Amare — instalada en la antigua cocina de la tenuta, con piscina privada y vistas al olivar — es de las experiencias de alojamiento más especiales que puedes tener en todo el sur de Italia.

 

 



La cena en Dodici Zappe: cuando la cocina es un relato

 

El restaurante se llama Dodici Zappe — una medida agraria antigua del Val di Noto, doce azadas, la superficie que un hombre podía trabajar en un día — y el nombre ya te dice algo sobre la filosofía del sitio: esto va de la tierra, del trabajo, de lo que crece aquí.

El espacio es un molino del siglo XIX con interiores de piedra, techos bajos y una iluminación que hace que todo parezca más íntimo de lo que es. No hay música alta ni decoración forzada. Hay piedra, luz cálida y el olor a campo que entra por las ventanas abiertas.

Al frente de la cocina está el chef Francesco Giura. Antes de llegar a Braccialieri pasó por el Marchesino de Gualtiero Marchesi y por el Mandarin Oriental bajo la dirección de Antonio Guida — dos referencias de la alta cocina italiana que te dicen todo sobre el nivel técnico que hay detrás. Pero lo interesante de Giura no es solo la técnica: es cómo aplica esa formación a una cocina que tiene los pies completamente plantados en esta tierra y en esta finca.

Lo que nosotros pedimos

Empezamos con algo que marcó el tono de toda la noche: el Uovo — huevo con extracto de tomate, pan de tomate, hojas de alcaparra y bottarga. Un plato que en el papel parece sencillo y que en el plato tiene una profundidad que no esperas. La bottarga — huevas de atún curadas — sobre el huevo, con la acidez del tomate y el punto salino de la alcaparra. Cada ingrediente en su sitio, sin nada de más.

El Risotto fue el momento de la noche. Carnaroli cocinado en agua de limones, con atún curado, agretti y fondo ácido de atún. El arroz perfectamente trabado, con esa cremosidad que solo da el Carnaroli bien ejecutado, y el fondo de atún ácido como hilo conductor de todo el plato. Es el tipo de risotto que hace que no quieras que se acabe y que al mismo tiempo no quieras parar de comer.

El Gnocco relleno de jabalí, con jus, cebolla en agridulce y salsa verde fue la sorpresa más agradable. El jabalí — carne de caza local — dentro del gnocco, con el agridulce de la cebolla equilibrando la intensidad de la carne y la salsa verde cortando la grasa. El tipo de plato que te recuerda que estás en el sur de Italia, en el campo, en una finca que lleva produciendo desde el siglo XIX.

Y para cerrar, el Pane, olio e ricotta: pan tostado, espuma de ricotta, aceite Braccialieri y orégano fresco. Simple en la descripción, perfecto en la ejecución. El aceite de la propia finca tiene una intensidad que lo cambia todo, y la espuma de ricotta — ligera, casi aérea — es la forma más elegante de acabar una cena sin que el postre pese.

Cada plato cuenta algo. Y todos juntos cuentan Sicilia.

Los precios

Dodici Zappe no es barato, y no pretende serlo. Pero la experiencia completa — el entorno, la cocina, el servicio, los vinos — justifica lo que pagas. Para orientarte: un menú degustación completo con maridaje ronda los 70-90€ por persona. A la carta, con primer plato, segundo y postre y una botella compartida, puedes estar en torno a 50-65€ por persona.

Reserva imprescindible, especialmente en temporada alta y fines de semana. Es también un destino de bodas muy solicitado, lo que significa que algunos días puede estar completamente ocupado con eventos privados. Comprueba disponibilidad antes de planificarlo.


 

 

 

El plan que hicimos nosotros

 

Para que te hagas una idea de cómo puede encajar en tu ruta por Sicilia oriental:

  1. Llegada a Braccialieri sobre las 18h — tiempo para dejar las cosas, pasear por la finca y tomar algo en el Braccialieri Café mientras cae el sol sobre el olivar.
  2. Cóctel en la terraza exterior — la hora dorada sobre los árboles centenarios es uno de esos momentos que no estaban en el plan y que resultan ser los mejores.
  3. Cena en Dodici Zappe a las 20:30h — sin prisa, sin agenda. La cena aquí no se come rápido, y no querrás hacerlo.
  4. Sobremesa en el café — después de cenar, el ambiente se ralentiza todavía más. Una copa, las estrellas visibles sin contaminación lumínica, el olor a campo nocturno.
  5. Si os quedáis a dormir: desayuno en el restaurante a la mañana siguiente. El buffet con quesos artesanos, cassata casera, brioche y aceite de la finca es el mejor cierre posible.


Consejos prácticos antes de ir

 

  • Reserva la cena con antelación — es imprescindible, no es un restaurante al que puedas llegar sin reserva en temporada alta.
  • Llega antes de que oscurezca — la finca y el olivar con luz natural son parte de la experiencia. Llegas de noche y te pierdes la mitad.
  • Coche imprescindible — no hay forma práctica de llegar sin él. Desde el centro de Noto son 5-7 minutos.
  • Braccialieri cierra en enero y febrero — para el resto del año está abierto, con primavera y otoño como las mejores épocas.
  • Si puedes quedarte a dormir, hazlo. La diferencia entre ir a cenar y quedarte a dormir en la finca es enorme. Despertarte en medio del olivar al día siguiente cambia completamente la experiencia.

🗺️ Si estás organizando tu ruta por Sicilia oriental — qué ver en cada ciudad, dónde alojarte, los mejores restaurantes y todo marcado en Google Maps — nuestra Guía de Sicilia en 5 días lo recoge todo en un formato descargable que puedes llevar contigo durante el viaje.

Braccialieri es de esos sitios que no buscabas exactamente pero que, una vez que los encuentras, se convierten en la referencia de todo lo demás. No porque sea perfecto — ningún sitio lo es — sino porque tiene algo propio, una manera de entender Sicilia que no encuentras en otro sitio.

Y Dodici Zappe es, en ese contexto, mucho más que un restaurante. Es la razón por la que al día siguiente, cuando piensas en lo mejor del viaje, aparece ahí.

Más fotos e información en nuestro instagram @justintime.travel

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